Divesidad, espirtitualidad y dialogo interreligioso
· Objetivo de la línea
La línea se orienta al estudio de las transformaciones contemporáneas del universo religioso, particularmente el proceso de diversificación del campo religioso, visible en la proliferación de organizaciones, repertorios de creencias y prácticas espirituales, así como en la reconfiguración de pertenencias e identidades. En esta perspectiva, aborda las relaciones, disputas y tensiones que dicha diversificación activa en su relación con otros campos —social, político, económico y cultural—, y analiza situaciones como la emergencia de fundamentalismos en distintas tradiciones, la configuración de ciudadanías y formas de participación. Con énfasis en América Latina, incorpora dinámicas como la expansión
protestante, la pluralización religiosa y su relación con identidades, el crecimiento pentecostal, las religiosidades populares, las espiritualidades y religiones indígenas y de matrices africanas, entre otras expresiones; asimismo, examina el diálogo interreligioso desde sus criterios argumentativos, pragmáticos y éticos y desde las condiciones sociales e institucionales que lo hacen posible, incluyendo el campo de la formación y los procesos de Educación Religiosa Escolar. Teórica y metodológicamente, privilegia el uso operativo de las nociones de campo, habitus y capital, permaneciendo abierta a reinterpretaciones y articulaciones con enfoques complementarios que amplíen el alcance de las investigaciones.
Subjetividades, geopolítica, biopolítica y religión
Objetivo de la línea
Esta línea indaga por la configuración situada e históricamente localizada de las subjetividades, entendidas no como esencias ni atributos trascendentes, sino como producciones relacionales que emergen del entrecruce de discursos, prácticas, creencias y espiritualidades, y de las tramas de significación mediante las cuales los sujetos se pliegan sobre sí y sobre el mundo para habitarlo e interactuar en él. En esa medida, examina la diversidad de subjetividades que se constituyen en y a través de los universos religiosos y espirituales —incluyendo trayectorias y devenires de hombres, mujeres, sujetos queer y trans, entre otras enunciaciones posibles— atendiendo a sus formas de visibilización, luchas, fugas y resistencias. De manera articulada, analiza cómo las relaciones de poder, el biopoder y las tecnologías gubernamentales y comunicacionales participan en la gestión de la vida y en la conformación de poblaciones y territorialidades, explorando el papel que juegan las religiones, lo religioso, los sistemas de creencias y las espiritualidades en dinámicas biopolíticas y geopolíticas contemporáneas. El eje incorpora, además, el estudio de expresiones culturales de la religión y de procesos de sincretismo, hibridación o mestizaje, así como las intersecciones con género, feminismos y masculinidades, para comprender cómo se producen modos de pensar, decir, hacer y creer en contextos atravesados por prácticas económicas y regímenes de gobierno. Teórica y metodológicamente, la línea se nutre de desarrollos de enfoques decoloniales, feministas, postestructuralistas y posthumanistas, abiertos a la diferencia y a la ecología de saberes, con el fin de ampliar el horizonte analítico y empírico de las investigaciones
Lo público, la formación y la religión
Objetivo de la línea
Esta línea articula investigaciones orientadas a comprender la relación entre lo público, la religión, lo religioso, lo político, la política y las políticas, asumiendo que lo público es un espacio de disputa, regulación y producción de legitimidades donde actores y colectivos religiosos y espirituales —institucionalizados y no institucionalizados— buscan visibilidad e incidencia mediante negociación, alianzas, cooperación o resistencia frente a proyectos políticos, institucionales y culturales. En esa perspectiva, indaga por la libertad religiosa y de conciencia; las formas de ciudadanía, participación y agencia pública; los modos en que religiones, espiritualidades y prácticas de sacralidad se apropian, ocupan y resignifican escenarios públicos; el uso de medios y plataformas digitales en la construcción de agendas; la conformación de partidos y movimientos de orientación confesional, junto con otras modalidades de movilización y acción colectiva; y la acción social y humanitaria vinculada a flujos de ayuda y cooperación, incluyendo organizaciones basadas en la fe y redes comunitarias de inspiración religiosa o espiritual. Asimismo, aborda la relación de la religión con el espacio público y con la configuración del territorio —presencias, arraigos, disputas por bienes simbólicos y materiales y formas de gobierno local—, y analiza su papel en procesos de paz, reconciliación, memoria y reparación, atendiendo a mediaciones religiosas y espirituales en contextos de conflicto y construcción de convivencia. La línea incorpora, además, el estudio de los procesos de formación como dimensión central de lo público —pedagógica, moral y política— mediante los cuales se producen disposiciones ciudadanas, sentidos de lo común y marcos normativos. Teóricamente, busca actualizar y complejizar los debates sobre secularización y laicidad desde desarrollos recientes, en particular latinoamericanos, para analizar en clave histórica y situada la movilización social, la participación político-electoral y la influencia de lo religioso y lo espiritual en el diseño, implementación y evaluación de políticas públicas.
